| Las Grúas De Puerto Madero
Las grúas son sin dudas el símbolo que remite con más fuerza al pasado portuario de la zona. Fueron importadas desde Génova, Italia, y participaron de la época de esplendor de Puerto Madero, que fue inaugurado en 1898 y vivió 25 años de actividad a pleno.
En el momento en que fueron adquiridas, las grúas eran supermodernas. Fueron utilizadas para cargar y descargar barcos y se trasladaban sobre rieles similares a los de los ferrocarriles, algunas en sentido longitudinal y otras transversalmente. También podían girar 360º. La cabina era de madera y se erguía a unos 12 metros de altura, razón por la cual el maquinista accedía a ella a través de una escalera fija. La base y el guinche eran de hierro y, para no perder estabilidad, las grúas tenían en su parte trasera un contrapeso de cemento. El motor estaba pegado a la cabina.
Las grúas fueron testigos partícipes de época en que la Argentina fue considerada el “granero del mundo”. Transportaban ganado vacuno en pie y, durante la Segunda Guerra Mundial, trasladaron hasta los barcos todo el trigo que luego sería exportado a Europa.
La sigla AGP, que puede visualizarse en su parte trasera, remite a la Administración General de Puertos, organismo estatal que fue privatizado en la década del 90.
El origen de las grúas más grandes es muy posterior. Curiosamente, fueron importadas desde la República Democrática Alema en los años 60, cuando Puerto Madero ya había sido relegado a funciones periféricas. Por lo tanto, su utilidad fue prácticamente nula. En comparación con las grúas más pequeñas, podían levantar mayor quilaje, el contrapeso estaba incorporado en el guinche y el motor separado de la cabina.
En la década de los 70, Puerto Madero dejó de funcionar completamente y las grúas, al igual que los docks y otras instalaciones portuarias, fueron abandonadas. Sus figuras se convirtieron en fantasmas de un pasado que parecía muy lejano. En 1898, cuando se decidió la urbanización de la zona, las grúas cobraron un renovado protagonismo. Fueron recicladas y reubicadas en lugares estratégicos. Actualmente, sus siluetas impregnan la identidad de este nuevo barrio, con la mira puesta en el porvenir. |